ETB_Robin-Food_David-de-Jorge_2Es un alivio que aún queden tantas casas de comidas y que en esta todo sea auténtico. Desde las mesas o las banquetas, hasta los manteles a cuadros. Este castizo local, frecuentado por las gentes del mundo de la cultura, el espectáculo y la farándula, destila el ambiente bohemio tan característico de la Ciutat Vella y de los tipos que conspiraron por allí, como Manolo Vázquez Montalbán o Terenci Moix; además de quienes representaron la esencia de la Barcelona de los años 60 y 70, que encontraron en esta tasca una sabrosa cocina burguesa y también obrera, servida sin complejos.
Los años de la degradación del barrio y la modernización de la ciudad fueron los de su olvido, según cuentan. Así las dificultades obligaron a mudar de pellejo. Convertido en restorán del montón, lavado, sin encanto, en el que se sentaban los empleados de las oficinas cercanas, que zampaban allí su rancho con un ticket de empresa, apurando café, copa y Faria.
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